sábado, 4 de febrero de 2012

2.- Y aquí entro yo, Jessy Keneddy.

He salido con muchos chicos y de otros tantos tengo alguna historia y aventura, algunas divertidas, otras tristes y unas cuantas más.
Ahora estoy "saliendo" con John, pues si, ese mismo John, mi primo lejano. Parecerá raro pero es cierto, aunque más cierto es el amor que siento hacia él, es tierno, amable, cariñoso y muy, muy guapo, es este:



Los dos nos queremos y nos lo hemos pasado muy bien, incluso hemos contemplado como nacían sus cachorritos, bueno, los cachorros de la perrita de John. 
Pero... No sé que pasó, ni como, ni por qué... John y yo no hicimos ni una semana apenas, las cosas cambiaron, ya no había tanto roce, tantos besos, incluso deduje que ya no me deseaba, todo fue regular, a mal, a peor, y, como tenía que pasar, él rompió conmigo...
Esos días fueron los peores de mi vida, creí que era mi chico, el indicado, el cuál me haría vestir un precioso, largo y deslumbrante vestido de novia, pero no fue así, no se por qué fue, quizá por mis celos (soy bastante celosa), quizás por otra chica, el caso fue que me dejó. Yo estaba fatal, peor aun me ponía cuando veía a los dos tortolitos de la familia, Ale y Astrid, si, Ale, mi hermano y Astrid mi hermana adoptada:

Ale Keneddy

Astrid Keneddy


Ellos dos se querían, eso si que era amor, amor verdadero, no conseguías separarlos, nadie podía ni podrá hacerlo. Siempre iban juntos y nadie, repito, nadie se metía con Astrid (tampoco con Ale), nunca había visto defender y dejar en tan buena posición Ale a alguien, apuesto que Ale hubiese dado su vida por ella, pero qué vamos, Astrid tres cuartos de lo mismo.
Ale fue el que me ayudó a superar lo de John, estuvo conmigo noche y día, diciéndome que no podía estar triste, que tenía que alegrarme, que tenía que dejar el pasado atrás, y como era normal, me di cuenta de que Ale decía la verdad y consciente de sus palabras, le hice caso y fui afrontando, fui dejando de llorar por John, de hacerme daño a mi misma. 
Ale, para sacarme una sonrisa de los labios, decidió que fuésemos "hermanitos especiales" y menudo fue, que lo consiguió, Ale consiguió que no llorase más, ni que mi boca se curvase hacia abajo, nada de eso volvió a ocurrir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario