jueves, 3 de mayo de 2012

4.- Llegó mi momento de gloria.


Jack: Por fin puedo decirte que te quiero sin que me pegues una bofetada.
Yo: ¿Y por qué te iba a pegar con lo que te quiero?
Jack: Por que yo creía que seguías enamorada de John.
Yo: Lo quise en el pasado, ahora te quiero a ti.
Jack: Y yo a ti.
Yo: Te adoro, te quiero, ¡te amo!


Me consideré la chica más feliz del mundo, verdaderamente quería a Jack y estaba muy emocionada.


Pasados unos días Jack me invitó a ir a un viaje por París. Estos últimos días fueron tan geniales que... Por supuesto, sin pensarlo dos veces, acepté. 
París era precioso, todo era perfecto y precioso.  Pero lo más precioso fue cuando una vez, en ese viaje, entré a la habitación donde Jack y yo nos hospedábamos y me quedé de piedra al ver que la habitación perfectamente preparada de este modo:



Yo: -Me llevé las manos a la boca- ¿Quién ha puesto todos estos pétalos aquí? ¡Es precioso!
Jack: -Salió del armario- He sido yo... -Se acercó a mi- Jessy, ¿quieres ser mi novia, pidiéndotelo formalmente, claro está? 
Yo: ¡Claro que quiero ser tu novia!- Lo besé.
Jack: ¡Te quiero!
Yo: Y yo -Le chupé la mejilla.

Me quedé impresionada con tanto romanticismo...

Jack: Tengo ganas de ti...

Suspiré.

Jack: ¿Qué te pasa?
Yo: Creo que no estoy preparada, somos jóvenes... -Lo besé.
Jack: Somos jóvenes, pero la vida hay que disfrutarla ahora, además, yo no te he dicho nada de tener un hijo ni nada por el estilo -Rió.
Yo: Tienes razón...

1 comentario: